Ya está en preventa “Su última carcajada”

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Aunque era algo así como un secreto a voces, anunciamos oficialmente que ya está en preventa nuestro cuarto bolsilibro: Su última carcajada, de Alejandro Morales Mariaca, escritor mexicano curtido en alguna que otra batalla que no dejará indiferente a nadie con la genialidad de su pluma ni con la infinidad de guiños con los que ha bañado este texto de guerra y misterio.

Podéis reservar un ejemplar de Su última carcajada en nuestra tienda on-line.

No perdáis de vista nuestro blog, en el que publicaremos una charla que hemos mantenido con Alejandro Morales Mariaca para conocerle un poco mejor y que nos cuente cómo ha sido el proceso de creación de esta joya que despertará pasiones entre mitógrafos y pasticheros.

Os dejamos un fragmento de la obra:

     Algo de aquella pálida bruma a su alrededor se diluye un poco,
permitiéndoles ver con mayor detalle los altos e imponente muros del castillo, así
como a los muchos soldados germanos y nidos de ametralladora que se
distribuyen sobre ellos. Como si aquello fuera poco, también descubren dos
tanques Sturmpanzerwagen A7V de aterradora apariencia y gran armamento
flanqueando la sólida puerta de acero y madera de la fortaleza . No hace falta ser
un genio en tácticas militares para percatarse de que todo intento de un asalto
frontal está de antemano condenado al fracaso.
—¿Ahora qué haremos, monsieur Bell? —interroga Lacroix mirando con
severidad al misterioso espía.
—Esperaremos sargento, eso es lo que haremos —responde el aludido con
total serenidad mientras consulta la hora en un reloj de bolsillo. Antes de que
nadie tenga tiempo de preguntar qué esperan, la puerta se abre y a través de ella
sale un escuadrón de hombres como ninguno de ellos había visto antes—. ¡Ah!
Justo a tiempo. Eso es lo que esperábamos —concluye señalando hacia las ocho
figuras acorazadas que comienzan ya a marchar alrededor del castillo.
—¿Qué rediantres son esos? —pregunta un soldado británico a espaldas
de Lacroix.
—Son simples soldados de infantería con el prototipo de una armadura de
combate —responde Bell—.

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