Charla con Alejandro Morales Mariaca

Lex MoralesCon nuestro cuarto bolsilibro ya en preventa, es de rigor que presentemos al último de los escritores con los que NeoNauta Ediciones hemos lanzado nuestro póker de propuestas para este año. Recibamos con un cálido aplauso a Alejandro Morales Mariaca, joven escritor mexicano que con Su última carcajada nos deleita ofreciendo misterio, acción y alguna que otra cara conocida, todo ello con la Primera Guerra Mundial como trasfondo.

Y es que nos encontramos ante un texto rico y complejo, pero no por ello menos disfrutable. Fiel al género de misterio, Alejandro Morales Mariaca va espolvoreándo pistas y guiños metaliterarios por todo el texto de Su última carcajada, pistas y guiños que inevitablemente despiertan una sonrisa en el lector más espabilado. Pero no temáis, que como en toda buena historia de detectives, al final todos los cabos quedan atados y bien atados… ¿o no?

Cuéntanos un poco quién es Alejandro Morales Mariaca.

Bueno, diría que es alguien que ya comenzó un poco tarde. Escribo desde hace ya bastante tiempo, pero no fue sino hasta hace un par de años que me dije: «¡diablos!, ¿por qué no?» Y comencé a enviar escritos a convocatorias y concursos, teniendo, para mi sorpresa, una buena aceptación, permitiéndome con ello no solo publicar mis primeros trabajos, sino tomar más en serio ésta faceta, la cual es sin lugar a dudas una de las que más disfruto.

También considero que soy alguien bastante afortunado, pues escribo lo que quiero, lo que me gustaría ver escrito y he tenido la suerte de que en su mayoría ha sido bien recibido.

¿Qué se va a encontrar el lector en tu bolsilibro, Su última carcajada?

Una historia que no es lo que parece, pero que es como debe ser, o al menos eso espero. En otras palabras, un relato bélico con algunos toques de misterio, en el que no pude evitar colocar diversas sorpresas y guiños repartidos por ahí y por allá. Algunos de estos elementos serán evidentes para ciertos lectores, otras son más sutiles u oscuros, pero todos tienen su pertinente explicación (y justificación) en un apéndice que viene al final del bolsilibro, el cual recomiendo no ojear sino hasta que ya se haya leído la historia, pues algunas partes de la trama se podrían revelar antes de tiempo.

También encontrarán allí muchas de las influencias y fuentes de inspiración que me ayudaron a darle forma al texto y a muchas de mis historias en general, destacando principalmente un médico victoriano con aspiraciones de escritor, cierto caballero de Providence que nos hizo ver el fondo oceánico y el vacío entre las estrellas con otros ojos no tan románticos y mi buen amigo y gran escritor Alberto López Aroca, quien a través de sus escritos y conversaciones me ha ido introduciendo al fascinante mundo de la mitología creativa.

Es un secreto a voces cierto personaje que sale reflejado en la portada. ¿Qué nos puedes decir de él sin entrar en el spoiler?

Tenía muy claro desde un principio que quería a Sherlock Holmes en la historia, pero, y quizá esto debí suponerlo antes, el detective de Baker Street se impuso desde un principio y en más de una ocasión tuvimos diferencias de opinión. Su última carcajada es un pastiche sherlockiano, pero no quise quedarme únicamente ahí y busqué ir un poco más lejos que eso y darle al lector más de un pretexto para acercarse a la obra, algo que espero haber conseguido gracias al resto de personajes, tanto reales como ficticios, que se dan cita y que no siempre será fácil decir si bailan a mi ritmo o al del señor Holmes. O al de alguien más…

No podemos evitar nuestra pregunta favorita. ¿Cuál crees que sería la banda sonora perfecta de Su última carcajada?

Cuando uno piensa en música y Sherlock Holmes, resulta inevitable escuchar violines en nuestra mente. Quizá muchos no lo sepan, pero antes del Heavy Metal, del rock pesado o que el mismísimo Robert Johnson, el diablo ya se había involucrado en la música con los violinistas Tartini y Paganini, y dado que dentro de los muros del Castillo Turmberg se ocultan diversos demonios, al menos uno de ellos bastante real, algunas composiciones de cuerdas me resultan muy apropiadas. También incluiría la canción Discombobulate, compuesta por Hans Zimmer, la cual es el tema musical de las películas de Guy Ritchie sobre el gran detective, que con sus buenas dosis de cuerdas y percusiones bien podría musicalizar algunas de mis escenas favoritas.

Deja un comentario